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Aprender cómo curar un herpes no es una tarea sencilla. Es preciso tener paciencia y sobre todo constancia para llevar a cabo cualquier tratamiento, sea casero o no. En este artículo me dedicaré específicamente al herpes zóster. También conocido como culebrilla o Fuego de San Antonio (en algunos países de Latinoamérica) es una infección provocada como consecuencia del virus que causa la varicela. Una vez que esta enfermedad desaparece, el agente infeccioso se mantiene en el cuerpo “dormido”. Por alguna causa se reactiva y afecta los nervios.

Cómo curar un herpes: aprendiendo sobre él

Es muy molesto tener herpes. Eso nadie lo puede negar. Pero en vez de quedarte de brazos cruzados, avergonzado y enojado por la situación, es preciso que hagas algo al respecto. Como primera medida si deseas saber cómo curar un herpes debes estar bien informado. El virus del herpes vive en el cuerpo desde el momento en que nos contagiamos de varicela. Pueden pasar muchos años hasta que un brote se desencadene y hasta no desarrollarse nunca. Todo depende del sistema inmune de la persona.

También hay casos de pacientes que no habían tenido varicela (una enfermedad mayormente entre los niños) y que igualmente se contagiaron de herpes. Esto se debe a que en el momento de entrar en contacto con el virus sus defensas estaban debilitadas. El estrés, los nervios, la mala alimentación, dormir poco, una intervención quirúrgica y tratamientos invasivos como la quimioterapia o radioterapia pueden causar herpes zóster. Es decir, todo aquello que ocasione una baja en el sistema inmune propicia el ingreso y el desarrollo del virus. Por eso una de las formas como curar un herpes, es fortaleciendo el sistema inmune y entrenándonos para un correcto manejo del estrés.

Síntomas del herpes zóster

La culebrilla causa dolor y picazón. En las primeras etapas la persona siente comezón u hormigueo en la piel. Además el área se vuelve más que sensible al contacto. Muchos ni siquiera soportan el roce de la ropa. Unos 3 días después se desarrolla el sarpullido, que puede ser acompañado por fiebre o dolor de cabeza. Las ampollas posteriores tienen un líquido claro en el interior y se curan tras 4 semanas aproximadamente. Dejan cicatrices y la piel decolorada. Suelen aparecer en la espalda, el pecho y las nalgas. Existen casos de herpes zóster en las piernas, los brazos, el cuello y el rostro.

Remedios caseros para aliviar las molestias

Un buen remedio casero que te puede ayudar a secar las ampollas se realiza con cáscara de plátano. Este truco no sólo te enseñará cómo curar un herpes activo, sino que también te ayudará a evitar las típicas marcas que quedan en la piel una vez que se han ido las úlceras. Y no es lo único que puedes hacer, de hecho tienes a tu alcance un plan completo para combatir al virus y controlar los brotes de herpes.

Estoy hablando del reconocido PROTOCOLO DEFINITIVO DEL HERPES, del Melanie Addington. Este sistema te enseña de forma muy sencilla cómo puedes atacar al virus desde su raíz, debilitándolo y fortaleciendo tu organismo al mismo tiempo. Y todo ello, de forma 100% natural. Si quieres saber cómo se cura un herpes de la forma más simple y económica posible, no busques más: tu respuesta está aquí.

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